Cuando las vías respiratorias «mayores» de los pulmones se dañan, estas se ensanchan o dilatan. Algunas veces, se inicia desde la infancia después de una infección pulmonar grave o inhalar un cuerpo extraño, o en la adultez debido a procesos infecciosos o inflamatorios de repetición.
El paciente puede presentar:
- Expectoración con sangre (hemoptisis)
- Sibilancias «pitos» al respirar
- Tos crónica con producción de grandes cantidades de esputo (secreciones) mal olientes y que empeora al acostarse hacia un lado.
- Dificultad para respirar que empeora con el ejercicio
- Fatiga. Palidez. Coloración azulada de la piel
- Dedos de las manos en forma de palillo de tambor (acropaquías)
- Mal aliento
- Pérdida de peso
Estos síntomas pueden presentarse meses o años después del proceso que causa la Bronquiectasia.
Normalmente es causada por una inflamación o infección de las vías respiratorias que se repite constantemente, produciendo un daño en la forma y funcionalidad del bronquio, irreversible.
Algunas enfermedades propiamente pueden acompañarse de Bronquiectasias como son la fibrosis quística y algunas enfermedades genéticas pulmonares. También puede ocurrir cuando se inhala frecuentemente partículas de alimentos al comer.
El tratamiento va dirigido a controlar la infección y la producción de secreciones bronquiales (moco). Al mismo tiempo, aliviar la obstrucción de las vías respiratorias y prevenir otras complicaciones. Está indicado la fisioterapia respiratoria (ejercicios) para la expectoración (escupir el moco), los antibióticos, broncodilatadores y expectorantes.
Consulta a tu Neumólogo en VIDAIR, si presentas habitualmente infecciones respiratorias de repetición, o alguna otra enfermedad que pueda condicionar tus bronquios. Es muy importante tratar las Bronquiectasias y evitar que se sobre infecten.



